domingo, 26 de julio de 2009
sábado, 25 de julio de 2009
viernes, 24 de julio de 2009
domingo, 19 de julio de 2009
¿Cómo se Fabrica la Leche que bebemos?

Por regurgitación, y pasando por (6) y (7), el forraje vuelve a la cavidad bucal (1). Allí la vaca lo somete ahora a la rumia, masticando e insalivando bien el bolo alimenticio (8), y éste pasa por (9) y (10) directamente a la tercera parte del estómago -librillo- (11), y de aquí a la cuarta parte de la cavidad gástrica llamada cuajar (12). Allí se cumple la digestión gástrica.
Luego la masa alimenticia -quimo gástrico- es introducida por el píloro (13) al tubo intestinal (14). Aquí se producen los fenómenos más importantes de la digestión, ahora intestinal, bajo la acción del jugo pancreático, de la bilis y del jugo intestinal, se forma el quimo intestinal.
Los elementos aprovechables de éste, son absorbidos por las paredes intestinales, para formar el quilo, por mediación del sistema linfático, son transportados directamente a los tejidos del organismo para alimentarlos y reparar sus desgastes. Otra parte del quilo pasa al sistema venoso (16) y por esa vía sanguínea es llevado al hígado, donde, a su vez, es desdoblado y convertido en otros principios nutritivos igualmente importantes, como son: lípidos o grasa (17), prótidos (18) -componente de la carne, leche, etc.-, y azúcar o glucógeno (19), que son depositados en varios lugares del cuerpo. Según sea necesario, estas reservas pasando por (20), (21) y (22), son incorporadas luego, en mayor o menor cantidad, a la circulación principal de la sangre para nutrir todas las células del animal.
Los residuos no utilizados del quimo son eliminados al exterior (15). La sangre venosa, que llega al lado derecho del corazón (23) por las venas cavas, es lanzada por la arteria pulmonar a los pulmones (E) y (D), donde se pone en contacto con el aire inspirado por la nariz (A) y la tráquea (C); se despoja del ácido carbónico que contiene, que luego es arrojado, por la cavidad nasal y sus fosas (A, B y F), se carga de oxígeno, y así purificada vuelve al lado izquierdo del corazón por las venas pulmonares (24). Ésta es la pequeña circulación.
Del lado izquierdo del corazón (25), la sangre es lanzada a la aorta (26), las arterias y sus arteriolas y capilares, y después de abastecer a todo el organismo vuelve, como sangre venosa, al lado derecho del corazón (23) por las venas. Es la gran circulación. Ambas circulaciones, forman, sin embargo, un solo ciclo circulatorio.
Debido a la acción de las enzimas o fermentos (27), activadas por hormonas, ciertos y determinados principios nutritivos, introducidos así en la sangre, son transformados por las numerosas células del tejido glandular de la ubre (28) en el producto llamado leche. Gracias a una red de canales colectores, la leche se acumula en los canales que forman las ubres, de donde pasa, a través de la cisterna y del canal galactóforo de cada pezón (29) al recipiente (30).
sábado, 18 de julio de 2009
¿Qué es la Agflación?
AGFLACIÓN
Se trata de un fenómeno global que los economistas empezaron a utilizar con asiduidad y que tiene que ver con la agricultura y con la polémica acerca del fin de la era de los alimentos baratos.
José Rasco, de Marril Lynch, fue el encargado de dar alerta acerca de este nuevo fenómeno que anuncia que en un período de entre 5 y 10 años los precios de los alimentos se duplicarán, pese a que ya son valores que están en niveles récord.
Describe este concepto el aumento del precio de los alimentos, motivado por un incremento de la demanda del consumo humano -sobre todo en algunos países emergentes como China e India- y por su uso como alternativa en materia de recursos energéticos. Aunque el efecto del creciente uso de los biocombustibles en los precios todavía es discutible, no lo es en el mismo grado el incremento vertiginoso de la demanda.
El fenómeno se explica por factores de demanda y de oferta. Por ejemplo, los ingresos más altos en China e India sumaron millones de personas al consumo mundial de carne, lo que a su vez incrementó la demanda de cereales para alimentar ganado. Mientras que las compras de carne tienen un vínculo más directo con el crecimiento económico.
En cuanto a la oferta, reacciona a la suba de precios, pero en forma muy lenta. Según un estudio privado, un aumento del 10% induce un crecimiento de sólo un 1% de la superficie cosechada, en promedio, según revela un reporte del diario Clarín.
El problema, como económico que es, se debe analizar bajo los estamentos de la ecuación entre la oferta y la demanda. Por ejemplo, en China se está comiendo más arroz del que se produce, por eso el costo pasó de 200 a 400 dólares y en Rusia para se dispuso controles en los precios para prevenir los astronómicos ascensos en la canasta.
Las razones de la agflación son diversas y cada economista utiliza su “librito” para darle una razón. De todas formas, la más razonable explica que la inflación alimentaria es impulsada por la mayor demanda de las clases medias de Asia y Sudamérica, con poblaciones que pasan de dietas básicas de granos a dietas proteicas; eso significa un mayor consumo de carne, leche, frutas y verduras.
Además, se suma otro problema. Superficies, capitales y trabajo se sustraen a los cultivos de alimentos para volcarse a la producción de etanol y biodiesel a partir de maíz, azúcar, soja y aceite de palma; esto ocurre porque Europa y Estados Unidos buscan reducir su dependencia con el petróleo.
Pero ¿cómo afecta la exótica agflación a la Argentina? Como la mayoría de los conflictos distributivos en economía (y otras ramas de la vida también) la respuesta más adecuada es "depende". Si usted vende alimentos agrícolas al exterior puede descorchar y tirarse tranquilo bajo el sol. Pero si es consumidor y sus ingresos no dependen del sector externo sentirá cierto escozor por el cuerpo cada vez que ingrese a un almacén o supermercado a hacer las compras...
Esta disyuntiva resume buena parte de la ajetreada historia económica argentina del siglo XX. Nuestra bendición y desgracia hoy es, paradójicamente, la misma. Y se sintetiza en la popular frase "exportamos lo que comemos".
A todo esto, el Gobierno hace malabares. Por un lado intenta contener el traslado del alza de los precios internacionales de los alimentos al mercado interno vía mayores retenciones y subsidios. Por el otro, conciente de que la agflación sostiene el superávit externo -actualmente explica dos tercios de su crecimiento- busca apuntalar el tipo de cambio competitivo que asegure el ingreso de dólares para mantener aceitado todo el engranaje económico de la era K.
El temor para el mediano y largo plazo es que la Argentina caiga presa de lo que a mediados del siglo pasado se denominó como la "enfermedad holandesa" (Duch disease, en su versión original). No se trata de un nuevo virus o una gripe verano. El término se acuñó en los Países Bajos en los años sesenta, luego que súbitamente se descubrieran allí enormes depósitos de gas natural. Ello impulsó grandes excedentes comerciales que con el ingreso de fondos fueron apreciando la moneda y terminó, curiosamente, generando un proceso de desindustrialización con invasión de importaciones. Finalmente se desactivó todo el boom exportador inicial. Por eso a la "enfermedad holandesa" también se la conoce como la "maldición de los recursos naturales abundantes".
Si has visto los últimos precios de los aceites en las góndolas y ves que todos los productos derivados del girasol, la soja, el maní y símiles, subieron (algunos más del 100%) es por culpa de la Agflación.
La "agflación" ha impactado más en los países en desarrollo que en los desarrollados.
En promedio, el peso de los alimentos en el IPC en estas economías es de 31% vs. menos de 10% en los desarrollados.
América latina -incluida la Argentina- está en esa media, mientras algunos asiáticos -Rusia con 40% y Filipinas con casi 50%- y africanos -como Nigeria, con casi 65%- la superan ampliamente. Por ello, en el país emergente promedio un aumento en 1% en el precio de los alimentos incrementaría la inflación alrededor de 0,60%, de acuerdo con un estudio reciente del FMI.
Un primer grupo, con la Argentina, China, India, México, Rusia y crecientes países africanos, ha elegido los controles de precios, cuotas e impuestos y/o prohibición a la exportación de ciertos alimentos, para combatir el potencial derrame al resto de los precios y contener los impactos regresivos.
Como destacó recientemente el presidente de la FED, Ben Bernanke, la "agflación" implica un cambio de los precios relativos que no necesariamente debería afectar el nivel de precios agregado, al menos en el mediano plazo. Sólo si este cambio lleva a una mayor inflación esperada e induce a una espiral salarial puede conducir a un aumento permanente en la inflación. La credibilidad de los bancos centrales para mantener bajo control las expectativas inflacionarias es decisiva.
La crecida de precios ha impulsado a los inversores a refugiar sus especulaciones en estos valores. El cóctel suma presiones a ambos lados de la cadena: a la producción -por las exigencias que imprime, sublimadas por el clima en cada temporada y la superficie disponible- y a los consumidores, fundamentalmente de los países más pobres del mundo. La demanda mundial de alimentos se duplicará en 2050.
Esa misma importancia dentro de la propia economía, es la que provocó una reciente implosión en los esquemas productivos locales. ¿Cómo aprovechar más y mejor eso que tan bien sabemos hacer en Argentina? Es el desafío que aún no sabemos bien cómo encarar. Por lo pronto, la situación actual de estancamiento no permite resolver el alza local de precios de los alimentos, ni tampoco aprovechar la exportación con creces suficientes como para equilibrar la balanza interna con el posicionamiento internacional.
En efecto, el aumento del precio de los alimentos genera una rentabilidad extraordinaria para los productores, pero mayores costos para los consumidores. En países desarrollados, estos mayores costos se compensan con la caída de otros precios de la canasta de consumo, en especial bienes industriales; con subsidios directos y, en otros casos, con menores aranceles a la importación. En los países emergentes que producen alimentos, se utilizan impuestos y limitaciones cuantitativas a la exportación. En los países pobres, importadores netos, se verifica una fuerte caída del poder de compra de los asalariados y un aumento de la pobreza, con consecuencias políticas y sociales de gran magnitud. Pero esto da lugar a un círculo vicioso. La intervención en los precios y las exportaciones, reduce la respuesta de la oferta global en el mediano plazo, mientras sigue subiendo la demanda. De manera que estas soluciones de corto plazo, terminan conspirando contra una solución más integral.
En ese contexto ¿Qué hacer? Insistir con una fuerte intervención sobre los precios, como se mencionara, dificulta un aumento de la oferta. Dejar los precios libres, produce más inflación y problemas a los sectores más pobres de la población.
Ese ha sido el dilema de la Argentina de los últimos años. Dilema que el gobierno resolvió con fuertes intervenciones directas. Impuestos, prohibiciones, subsidios, etc. Con limitado éxito. Dado que las producciones de lácteos y carnes han caído y que los precios internos lejos de bajar o frenarse se han acelerado.
Otros países, en cambio, como Brasil y Uruguay, prefirieron mantener los precios libres, confiar en una buena respuesta de la oferta y ejercieron una política fiscal menos expansiva, mientras revaluaban sus monedas para no importar inflación, por la debilidad del dólar. El resultado para estos países ha sido un crecimiento relativamente más bajo que el argentino, pero tasas de inflación mucho menores y menos conflictos. Con un fuerte incremento de la oferta tanto para el mercado interno como para exportar.
El “trilema” que hoy se presenta en toda su magnitud es si la Argentina, con la inflación y las tensiones sociopolíticas acumuladas en los últimos tiempos, puede cambiar su política “a la brasileña”, apostando al mediano plazo y pagando los costos de corto. Si, alternativamente, se insiste con la política actual, presionando sobre la rentabilidad de los productores, con el riesgo de poner en peligro la producción de mediano plazo, en especial en carnes y lácteos. O si, finalmente, se intenta un camino intermedio que vaya liberando los mercados gradualmente, enviando señales para un aumento de la oferta y diseñando mecanismos más efectivos para subsidiar a los sectores de más bajos recursos.
La forma de contrarrestarla, es aumentar la oferta, algo que tiene sus límites. Ahora, si el mercado externo es más atractivo, los volúmenes que le destinarán los empresarios también serán mayores.
China pasó de exportador a importador de trigo, y ese es un factor que fuerza para que aumenten los precios. La nueva revolución industrial en ese país y en India ha permitido sumar a millones de trabajadores al mercado de los alimentos.
Otra cuestión es el impacto de los fondos especulativos que vuelven más volátil el mercado alimentario. La mera expectativa de un aumento hace que entren capitales especulativos y se generen burbujas. En definitiva, no hay un factor preponderante, pero todos confluyen para que suban los precios.
Para mediados de este siglo, la población mundial aumentará vertiginosamente y alcanzará los 9.000 millones de personas. Para poner en sus mesas suficiente alimento hace falta otra revolución verde, pero en la mitad del tiempo.
“A medida que se destinan más cereales al ganado y a la producción de biocombustibles para autos, el consumo anual mundial de cereales ha aumentado de 815 millones de toneladas métricas en 1960 a 2.160 millones en 2008”.
¿Que diferencias hay entre Pino Solanas y Guillermo Moreno con respecto al pago de la deuda externa?
- Suspensión del pago de la deuda externa :
Argentina negoció tres veces su deuda externa siguiendo las presiones del FMI y el sistema financiero internacional. La primera fue al terminar la Guerra de Malvinas; la segunda con el Plan Brady; y la tercera la afrontada por Duhalde, Lavagna y Kirchner: a pesar de estas negociaciones y de la magnitud de los montos pagados, el endeudamiento ha continuado creciendo. Nuestro país puede sentar un precedente histórico en tanto se ha investigado en los tribunales pertinentes el origen y la ilegitimidad de esa deuda. Debe establecerse como prioridad a quién, por qué y cuánto se debe; por ello se propone la suspensión de la totalidad de los pagos -incluyendo capital, intereses y cualquier otro concepto- y un censo obligatorio de acreedores.
http://mupcordoba.com.ar/propuesta.html
POLÍTICA DE GUILLERMO MORENO: propone envenenar a la víbora capitalista con su propio veneno retocando el INDEC y de esa forma ahorrar miles de millones de dolares de pago de deuda.
- Se evitó pagar deuda indexada por unos US$ 16.000 millones
Detrás de la polémica por la medición de la inflación hay miles de millones de dólares en juego. En dos años, desde que el Gobierno intervino el área de precios del INDEC, la diferencia en el cálculo de la deuda pública en pesos sería de 16.000 millones de dólares.
Eso se debe a que una parte de la deuda pública se ajusta por la inflación o CER. Según el INDEC, en dos años, la inflación minorista fue del 16,3%. Pero según los Institutos Provinciales, del 50%. Una diferencia de casi 34 puntos.
En diciembre de 2006, la deuda en pesos más CER equivalía a US$ 56.401,9 millones. Entonces el dólar cotizaba a 3,06 pesos. Y ahora cotiza a 3,47 pesos.
Así, por un lado, la deuda aumentó por el CER, pero en dólares tuvo una caída por el aumento del valor de la divisa norteamericana.
Por eso se estima que la deuda en pesos atada al CER rondaría ahora los US$ 57.000 millones.
Pero los números cambian si la inflación real fue del 50%. Porque en ese caso, la deuda en pesos habría crecido mucho más que la suba del dólar. Y ahora la deuda más CER debería rondar los US$ 73.000 millones.
La deuda vinculada al CER fue una creación de Roberto Lavagna cuando fue ministro de Economía de Eduardo Duhalde, continuada por Néstor Kirchner. Así en 2002, la deuda en pesos más CER representaba el 19% de la deuda total. Con Néstor Kirchner saltó al 40% del total porque en el canje, el Gobierno ofreció esos títulos ventajosos para los acreedores porque se descontaba que, tras la fuerte devaluación, el peso se apreciaría y eso aumentaría el rendimiento en dólares de esos bonos.
Al advertir que la inflación se estaba descontrolando, el Gobierno intervino el área del IPC para manejar los resultados del CER y atenuar el impacto sobre la deuda indexada en pesos.
http://www.clarin.com/diario/2009/01/14/…
CONCLUSION:
Pino propone cerrarse al "no pago" de la deuda, pero no advierte las reacciones que pudieran producirse a nivel internacional y los problemas de confianza a futuro que pudieran ocasionarse en organismos de financiamiento para la Argentina.
Moreno, propone darle de comer al capitalismo con su propia política capitalista de la indexacion, jugando al limite con el sistema.
¿Cual metodo será el mas conveniente?, nadie está tan seguro.
Lo que si es seguro, es que ambos coinciden en no convertir a nuestro país y nuestras reservas en un botín fácil de robar.
viernes, 17 de julio de 2009
Sobre la no asistencia de la Coalicion Civica al diálogo convocado por el gobierno
Creo que Carrio tiene razon. El ambito de dialogo no deberia ser el Parlamento como ella sostiene?
1) Quere mostrar que mantiene alguna INICIATIVA ocupando la tapa de los diarios, luego de la derrota electoral
2) Tratar de generar FISURAS entre los distintos opositores
3) Generar dudas sobre lo realmente dialogado, y sembrar SOSPECHAS sobre la oposición, ya que lo dialogado es a puertas cerradas, mientras que en EL Congreso es con las camaras de TV enfrente.
2) Patear la pelota afuera, llevando el dialogo a un ámbito esteril, ya que solo en el CONGRESO el dialogo se traduce en leyes
3) GANAR TIEMPO Y DEMORAR todo lo que pueda la modificación o anulación de 3 leyes abusivas y antidemocráticas:
a) La Ley de Emergencia económica
b) La ley de superpoderes (que les permite desconocer el presupuesto y asignar gastos como quieran)
c) La mayoria del Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura que les permite manejar a los Jueces
Recuerden que la tecnica reiterada x este gobierno es demonizar a sus principales opositores y Carrio a hecho denuncias durisimas los los K. que ahora pueden prosperar.
Con respecto a la tapa de los diarios, es lo de menos, de todas formas La Nación y Clarín buscarán la forma de que los títulos del día no favorezcan al gobierno, aunque los hechos sean irrebatibles.
2) Las fisuras que sufran los distintos opositores por el simple llamado a dialogo por parte del gobierno solo se deben a sus propias contradicciones. Esas mismas contradicciones que hacen que después de 6 años de gobierno kirchnerista no haya una oposición coherente y con fuerza política capaz de ser alternativa del oficialismo. Los resultados electorales lo demuestran, el oficialismo a nivel nacional sigue teniendo el mayor número de votos a pesar del desgaste que significan 6 años de gestión y diferentes conflictos de gran magnitud que enfrentó y soportó, que otros gobiernos lo hubiesen pagado con la renuncia presidencial.
3) No tiene solidez este argumento. Primero, si un político de la oposición plantea que un motivo de la no asistencia al dialogo es para no generar dudas sobre lo que se dialoga y el miedo a la "foto" con funcionarios de gobierno, se estaría contradiciendo lo que tanto se critico al gobierno, y eso es el "consenso", y el consenso significa lograr leyes con mas de 1 o 2 votos en el Congreso. Y por otro lado la oposición estaría mostrando debilidad en sus fundamentos de diferenciarse del oficialismo si cree que la sociedad puede pensar que son aliados del oficialismo por sentarse en una mesa de dialogo.
De todos modos, el oficialismo todavía cuenta con mayoría en ambas cámaras del Congreso, y ningún proyecto de ley que quiera imponer la oposición saldría con éxito, por eso con más razón, la oposición debe asistir si el gobierno convoca a esos diálogos para consensuar sus proyectos y lograr sus objetivos. Hay que terminar con el egoísmo personal, y pensar en la gente, no en lo que dirán los periodistas.
4) Error catastrófico este punto. El dialogo en cualquier circunstancia es bueno. Cobos decía durante la 125 que no se debe buscar votos sino consensos. Es hora de que se haga cargo de sus palabras y sus aliados actúen de acuerdo a lo que vinieron hablando durante todo este tiempo.
Por ultimo, cometes un error conceptual, en el Congreso no se dialoga ni debate, se da un parecer personal de un determinado proyecto, que a veces es manipulado por el bloque partidario y se vota, ese voto funciona como un SI o un NO automático que se basa en egoísmos personales u oportunismos electorales y/o políticos.
5) Te repito, el gobierno tiene mayoría actualmente en ambas cámaras, por lo que demorar estos proyectos seria un error. Es mas, a la oposición no le convendría impulsar estas leyes ahora, sino a partir de diciembre, cuando cambie la composición del Congreso, que es donde obtendrán algunos diputados y senadores mas, capaces de lograr aprobar leyes. Por consiguiente este punto es rechazado.
La misma persona que nombras, en el ultimo párrafo, es la que se encarga de demonizar a Kirchner. Quedo demostrado que Carrio mas que transparente es oportunista, ya que al especular con las encuestas que daban segundo a De Narvaez, evito hablar mal y denunciar al narcotraficante de la efedrina, cuyo caso, en otras circunstancias hubiese sido la primera en denunciar.
domingo, 12 de julio de 2009
¿La burguesía existe o es un invento de la "izquierda"?
El empresario necesita del trabajo de los que no tienen capital o empresas para que la empresa funcione, ya que si todos fueran empresarios no habrían trabajadores.
Sin embargo también es evidente que la clase trabajadora, osea la gente sin propiedades heredadas ni capital, es la menos favorecida en estas dos clases.
En conclusión, las diferencias entre las clases y su necesidad para el funcionamiento del capitalismo es evidente, por lo que queda en segundo orden el nombre que quieras ponerle, burguesía al empresariado y proletariado a los trabajadores, clase alta a la burguesía y clase baja a los trabajadores, ricos y pobres; es irrelevante, lo evidente es que la diferencia existe y están perfectamente delimitadas.
Un ejemplo claro:
De Narvaez recibio una herencia millonaria de su abuelo.
De Narvaez recibio empresas.
De Narvaez debe dar trabajo para que sus emprsas funcionen.
El trabajador es dependiente del sueldo que De Narvaez estipulo.
De Narvaez no depende del trabajador, de ultima lo despide y toma otro.
El trabajo es dificil de conseguir, el trabajador no es dificl de conseguir para el empresario.
La empresa de De Narvaez produce segun reglas economicas capitalistas cuyo objetivo es producir lo jsuto y necesario para obtener ganancias, no para satisfacer a la sociedad, porque eso podria provocar perdidas.
Las reglas economicas capitalisss de produccion de las empresas no favorecen al consumo de la sociedad trabajadora, ya que deben pagar precios altos o deben soportar desabasteciemitnos en algunos casos, porque la empresa o la industria prevalece cumplir a raja tabla sus sistema de obtener ganancias a como de lugar.
Conclusion: Estos son algunos puntos que demuestran la diferencia entre ambas clases en favor de la burguesia o clase media o alta en el capitalismo.
lunes, 6 de julio de 2009
¿Que paso con el modelo el 28 de julio?
El otro modelo posible para nuestro país, consiste en industrializar (aún los recursos primarios) generar un fuerte mercado interno, y vender al exterior productos que contengan mas trabajo argentino. Mercado interno que a su vez se sustenta y se retroalimenta en el desarrollo y amplitud de las paritarias, en la organización gremial de los trabajadores (aún con sus carencias y limitaciones), en la puja por las mejores condiciones de labor, en la capacitación y en la productividad. En la que se debe combinar aumento de inversión de capital con más puestos de trabajo, como sucedió en el país, mal o bien, tras la crisis final del plan de convertibilidad, defendiendo la inclusión social principalmente con la generación de trabajo y salarios.
El resultado electoral nos muestra, aunque parezca mentira, que no se entiende la imprescindible necesidad que el modelo rentístico, el de la primarización de la economía y el de industrialización principalmente por devaluación del tipo de cambio, se subordine al modelo productivo, y no al revés. Que el campo y las industrias más concentradas debe producir alimentos y bienes baratos con nuevas técnicas, que primero sirvan de sustento a los salarios y al poder adquisitivo de la población, segundo que apuntalen el nivel de actividad interna, y el resto, que puedan convertirse en flujo de divisas pero para financiar la industrialización y la generación de puestos de trabajo, no la fuga de capitales.
La idea debe ser, vendemos soja hoy, pero se debe poder comercializar en esos mismos mercados productos con mayor valor agregado, agro industriales e industriales puros.
La retracción en los planes de inversión y la fuga de capitales fueron el mecanismo adoptado por los grupos económicos más concentrados, seguido, en mayor o menor medida, por el resto del empresariado, con lo cual el gobierno se encuentra que debe acordar con ellos planes de inversión, y solo estos están dispuesto a hacerlo si imponen sus condiciones que no son otras que abaratar la mano de obra y los activos del país vía la devaluación de nuestra moneda, garantizándoles menores costos en moneda dura.
La situación no es fácil, el gobierno debería intervenir para: a) Acordar reglas entre trabajadores y empresarios que debería formalizarse con el llamando al Consejo Económico y Social donde se acuerden incentivos públicos, niveles de inversión, salarios a mediando plazo y condiciones de trabajo (incluida la suspensión de los despidos); b) Poner fin a que por encima de las retenciones, los grandes acopiadores y comercializadores fijan precios menores para los productores, para que el valor de la soja, del maíz, del trigo, etc. sea el mismo en Chicago (EEUU) que en Rosario o Bahía Blanca.
La Administración Nacional no ha dudado en llevar una política de expansión de la obra pública, de transferencias a las provincias y de pago de las jubilaciones y pensiones, como que ha puesto amplios recursos en el Programa REPRO para pagar parte del salario de casi 92.000 trabajadores a junio de 2009. Incluso de subsidiar directamente o desgravar impositivamente para apuntalar la producción. Bien, que hicieron los empresarios: En lugar de garantizar la preservación de las fuentes de trabajo, y no ajustar, observamos como grandes empresas distribuyen generosos dividendos entre sus accionistas, mientras que proponen retiro voluntario y/o disminuciones de salarios.
En ese marco, tenemos tras las elecciones dos jóvenes empresarios exitosos, como Mauricio Macri y Francisco De Narváez, y un productor sojero, Carlos Reuteman, en condiciones de asumir las máximas responsabilidades políticas del país
La pregunta es, ¿Ante esa realidad que se hace?.
